Por su importancia social, los oficios, tanto aquellos de tipo más artesanal (joyero, carpintero, herrero), como aquellos más urbanos que por tener un contenido más institucionalizado podríamos englobar dentro de la denominación "profesiones" (como podría ser el caso de los profesionales de la medicina), tienen su sitio en las colecciones etnológicas del Museo. Del mismo modo, una actividad terciaria esencial como es el comercio no podía dejar de estar presente.




